En la década de los setenta surge en México el interés por planear el uso del suelo, ya que se comienza a crear conciencia de la importancia de regular las actividades productivas, conservar los recursos naturales y mejorar así la calidad de vida de las personas. Desde entonces se han desarrollado algunos principios básicos que fundamentan la planeación territorial y que ayudan a comprender mejor el proceso de ordenamiento ecológico.